Mi primer sistema de videojuegos fue un Commodore 64, el motivo fue muy simple, llego el punto en que era más barato que un Spectrum y fue el que escogieron mis padres. Con el tiempo llegue a concluir que fui una de las personas más afortunadas por ese motivo, ya que en mis manos no terminó uno de los sobrevalorados Spectrum o Amstrad CPC, que todo el mundo tenía por tenerlo en vecino. Simple y llanamente quien tenga vista y oídos que compare el C64 con los otros dos y me diga. El único ordenador de 8 bits que acepto como superior es el MSX2, todo lo demás es una colección de shovelware sobrevalorada.

Resulta que hago esta entrada por el hecho que me encuentro delante de un vídeo con clickbait donde un documentalista llamado Marc Rollan niega de entrada que yo jugara a la Nintendo 8 bits, así, con toda la jeta.

El sujeto nos viene a contar la manida y repetida historia de Nintendo en Europa, el problema de hacer esto es que en el continente no había mercado común todavía y cada país era una historia distinta. Y ya a mi se me encienden todas las alarmas, por el hecho que si hay algo me llama poderosamente la atención en esto de hablar de «historia de los videojuegos» es por la cantidad de falsedades sobre falsedades certificadas por historiadores y documentalistas del vídeo.

¿Por qué hablo de esto? En la PlayStation State of Mind, los años los cuentan desde que salió la primera consola de SONY de la misma manera que las religiones cuentan la historia de la humanidad con un acto religioso concreto. Es por eso que es sumamente importante para ellos manipular la historia para dibujar dicho periodo previó como algo oscuro a lo que la primera PlayStation echo toda la luz del mundo. No en vano, uno de los mayores defensores de SONY de habla hispana me recomendó como libro de historia el Game Over de David Sheff.

Luego con el tiempo aprendí que dicho libro no era más que propaganda pagada por un lado por Sam Tramiel mientras hundía a Atari y por Tom Kalinske de SEGA. Es como si tomase «Todos los hombres del presidente» como fuente de la administración Nixon. La idea no es otra que la de dibujar a Nintendo como el mal para así poder vender PlayStation como el bien. Todo ello aderezado por gente que acusaba a Nintendo de haber matado la industria de ordenadores de los 8 y 16 bits.

¿La realidad? Foros dedicados a Commodore, Atari, Spectrum y demás ordenadores de 8 y 16 bits de la época están tan ocupados celebrando lo grandes que fueron que no se lamentan por ello. A día de hoy con PlayStation como marca asentada ya no hace falta crear leyendas negras, eso no quita que sujetos como Jim Ryan las recuerden.

Ryan lleva desde 1994 y ahora está resucitando el viejo fantasma de que antes de PlayStation todo eran tiempos oscuros. ¿La realidad? No tiene nada que ver con la propaganda, sino con el hecho que una vez que Nintendo gano el juicio en los Estados Unidos sobre el que habla el libro Game Over, convirtiendo al libro en un libelo infumable, a SEGA se le ocurrió dar un giro de 180º en políticas, acercarlas a las de Nintendo y esto llevo a la creación por parte de EA y cia de la industria moderna, creando para ello revistas como EDGE y Next Generation. ¿El objetivo? Aupar a 3DO a los cielos y vender la moto con ella para así forzar sus políticas.

De repente toda la gente del medio empezó a coger dicho panfleto como si fuese la Resetera y la NeoGAF del momento, para copiar textos e ideas como una colección de papagayos y guacamayos que se hacían llamar expertos. ¿Qué ocurrió? La 3DO fue un fiasco, pero el plan B que fue la PlayStation no, la consola que trajo «la luz» al mundo de las consolas.

Te has ido por las ramas Urian.

No, no me he ido y estoy bastante harto de estos pseudo-historiadores de pacotilla que lo que hacen es fusilar fuentes secundarias y dimes y diretes sin investigación alguna y te los ponen en un libro de 1000 páginas o tienen canales de YouTube sin desvergüenza de ningún tipo. Siempre he pensado que hay gente que no es que le guste mentir para vender una idea en concreto, sino por el placer que les produce el hecho de engañar y no estoy diciendo que esta sea un caso así, pero que el periodismo está lleno de este tipo de mentalidad sí.

¿Mi experiencia con la NES? Uno de mis juegos para el C64, el TMNT Coin-Op no funcionaba bien por el hecho que no cargaba la Cara B de la cinta.

Visto en perspectiva la conversión era horrible, pensad que el C64 tenía una resolución de pantalla de 320 x 200 píxeles y en el vídeo parece uno de esos juegos de 16 colores y de 160 x 200 de los primeros PC con CGA o el sobrevalorado técnicamente Amstrad CPC. Pero claro, 1992, chaval de 9 años, sin idea de videojuegos y plena fiebre de las Tortugas Ninja.

Como querían que escogiese otro juego y no entendían de revistas, mis padres me compraron el número 11 de la Hobby Consolas donde había una review del TMNT Arcade para una cosa llamada «Nintendo» que tenía uno de mis vecinos. Alucine con la idea de no tener que esperar para poder jugar, algo que supuestamente iba a experimentar con la versión en disco del juego, pero se me metió en la cabeza tener una solo por ese juego. Claro esta que me vino la hermana y la madre con uno de esos cartuchos con 8 juegos de Game Boy, y una portátil. Le dijeron a mis padres que si me compraban una ellos me regalarían uno de esos cartuchos piratas.

¿Qué ocurrió al final? Mi padre era muy fan de los juegos deportivos y uno de sus favoritos era el Summer Games de C64.

Por lo que mi padre trajo a casa la NES, con el TMNT y el Track and Field y así empezó el uso de mi primera consola, no obstante los juegos eran caros para la economía de mis padres. Pensad que costaban más del doble que los del C64, el cual fue mi sistema principal durante meses, hasta que un amigo me dijo eso de: «Si tienes una Nintendo pide el Super Mario Bros 3» y el resto es historia, el juego me acabo enganchando e hizo que el C64 quedará en el armario de casa para sacarlo de manera esporádica, pero los altos tiempos de carga hacían que desistiera utilizarlo cada vez más.

Los juegos eran caros, pero el dinero para comprar juegos para el C64 se convirtió en dinero para alquilar juegos para la Nintendo en el videoclub de la esquina y comprar alguna que otra revista. La NES fue mi principal sistema de videojuegos principal de 1992 a 1995. Con el tiempo llegue a tener una buena colección de juegos de mi Nintendo, no la llamaba yo NES por aquel entonces.

Como curiosidad, mis abuelos y mis tios veraneaban cerca de Francia y una vez a la semana cruzábamos la frontera para comprar cosas. Uno de los hermanos de mi madre me llevaba a cruzar la frontera y comprar cosas en un mercado donde íbamos una vez al año, ahí vi juegos de mi Nintendo que no salieron en España, entre ellos pude conseguir un Castlevania III: Dracula’s Curse que muchos me decían que era falso para chincharme. También tuve una rareza que se le ocurrió comprar a mi madre:

En esa época en la escuela aprendíamos Francés e Inglés en la academia aparte. Mi madre quiso que aprendiese Piano, pero se llevaba mal con una de sus vecinas que era la profesora de piano del barrio, nunca aprendí y cuando vio el aparato en Francia en ese mercado Francés me lo compro.

Menudo rollo os he pegado, pero no puedo hablar más que desde mi experiencia. Por cierto, si queréis saber que le ocurrió al C64 pues simplemente dejaron de traer juegos en España y la plataforma desapareció. Como era muy pequeño no me pude meter dentro de la scene que había por aquel entonces y de la que supe varios años más tarde, gente comprando la disquetera para conseguir versiones de disco que habían aparecido en Europa.

En fin, eso es todo, gracias por soportarme.