No tenía pensado hacer ninguna entrada hasta llegar el fin de semana, pero me sorprende mucho que no se esté hablando del affaire entre la FIFA y Electronic Arts, aunque lo mejor será introducir el tema para ponernos en situación:

Hace unos días EA Sports sorprendió a todo el mundo al anunciar que estaba estudiando la posibilidad de dejar de usar el nombre FIFA para su popular franquicia de juegos de fútbol. ¿Por qué motivo una compañía estaría dispuesta a abandonar una licencia histórica que después de casi 30 años se ha transformado en un fenómeno cultural? Por dinero. Así lo asegura The New York Times, cuyas fuentes afirman que la FIFA quiere doblar el pago que Electronic Arts le abona cada cuatro años.

Durante las últimas dos décadas la franquicia FIFA ha acumulado unas ventas por valor de 20.000 millones de dólares. No es ningún secreto que cada entrega de la saga FIFA vende millones de copias y consigue recaudar cientos de millones de dólares al año gracias a FUT, un éxito del que la FIFA también desea participar. Actualmente el acuerdo de licencia entre ambas compañías está valorado en 150 millones de dólares al año y se ha convertido en el mayor acuerdo comercial del organismo que rige al fútbol mundial, que ahora quiere más.

El contrato que permite a Electronic Arts llamar FIFA al juego de fútbol que cada año pone a la venta termina en diciembre de 2022 (cuando se celebra el Mundial de Catar), y desde hace dos años ambas partes mantienen conversaciones para renovar la alianza. El principal escollo es financiero, ya que la FIFA quiere doblar el dinero que recibe, limitar el alcance de los derechos que otorga a EA Sports y firmar un acuerdo que le permita ingresar más de 1.000 millones de dólares cada cuatro años. Electronic Arts no está por la labor.

La ventaja de Electronic Arts en esta negociación es que su franquicia de fútbol no tiene competencia y su posición en el mercado es de un dominio casi total. La compañía tiene las licencias de las principales competiciones europeas (Champions League y Europa League), los derechos de competiciones nacionales como la Premier League y LaLiga Santander, acuerdos con cientos de clubs y ayer renovó su alianza con FIFAPro. La competencia es eFootball 2022 de Konami, cuyo lanzamiento ha sido un desastre mayúsculo.

A día de hoy no hay nada escrito en piedra y queda tiempo para que Electronic Arts y la FIFA lleguen a un acuerdo. Sin embargo, EA Sports ya ha revelado públicamente que está dispuesta a abandonar FIFA, un movimiento que aumenta la presión sobre el organismo que dirige Gianni Infantino.

No solo en la FIFA, sino que todos los clubes, federaciones de fútbol alrededor del planeta y hasta los futbolistas han visto como Electronic Arts se está forrando de dinero con los cromos de marras. Si, ese modelo de negocio basado en las apuestas y que equivale a vender Tabaco y Alcohol a niños al vender productos dignos de un casa de apuestas en forma de algo completamente inocuo.

¿El problema es el dinero, de verdad? Si creéis la narrativa que afirman los medios es que sois muy ilusos acerca de lo que realmente está ocurriendo. Bien es cierto que las federaciones de fútbol están permitiendo una cantidad de propaganda encubierta de las casas de apuestas, estas no operan su actividad como un negocio que no es. Lo que ha hecho Electronic Arts con la saga FIFA es equivalente a darle un aspecto infantil a un bar de variedades o a un Cabaret.

¿Qué ocurre? Pues que el juego da mucho dinero, por eso están los Estados no regulando para prohibir, sino para captar cada vez más dinero. El afán recaudatorio del Estado es máximo por el hecho que sus recursos personales se alimentan de ello y día tras día buscan nuevas formas de utilizar el monopolio de la fuerza para recaudar impuestos. Todo lo relacionado con la regulación de las cajas de botín y micropagos no es para luchar contra el mal de la ludopatía. La máquina tragaperras del bar de la esquina da tanto dinero que paga impuestos como la del tabaco, es el Estado del Bienestar siendo partícipe del abuso psicológico a gente enganchada al juego al cobrar parte del dinero que estos juegan.

Electronic Arts tiene ahora dos cocos, por un lado las organizaciones Estatales que buscarán cobrar lo máximo posible y por el otro las federaciones y los clubes de fútbol también. Es por ello que Andrew Wilson se está planteando dejar la licencia para al menos no pagarles a estos últimos. Veremos como va la saga FIFA sin la licencia, en todo caso ya no quedan juegos de fútbol buenos y tampoco los hay en desarrollo viendo lo que ha ocurrido con el juego de Konami.