Ayer Nintendo presentó los resultados financieros, los cuales no nos importan, ya que no somos accionistas de la compañía, pero sí que nos interesa saber como serán sus futuros productos que es con lo que vamos a interactuar. ¿Mi conclusión sobre los planes de futuro de Nintendo?

El problema es que no hay planes de futuro de ningún tipo, el nuevo CEO lleva ya varios años al frente de la compañía, no sabemos cuál es su ética que marca los valores y por tanto las decisiones de la compañía de Kyoto, realmente toda su estrategia es la misma que la de su antecesor, quien fue una persona de paso y aplico el mapa de ruta que ya un muy tristemente enfermo Iwata le escribió.

La primera imbecilidad supina es la de la integración hardware-software, lo cual es tomar a la gente por idiotas en su propia cara. Más que nada por el hecho que cualquier hardware no es más que una pieza inerte sin un software que ejecutar y cualquier software no se puede ejecutar sin un hardware. Por lo que todas las consolas de videojuegos, ordenadores, teléfonos inteligentes, tabletas, etc. Es decir, cualquier cosa que ejecute un programa.

Por lo que SONY tiene también un negocio de hardware y software integrado, claro esta que Nintendo en lo que cree es en la innovación en el valor, que consiste en ofrecer un valor diferente al de la competencia, para así no entrar en competencia con ellos. Es Nintendo en 2021 actuando como la Nintendo de 2005. No existe evolución de ningún tipo en ese aspecto y la variación a la curva de valor no es otra que lo siguiente:

Se trata de hacer cosas únicas que los demás no han hecho, es importante entender el concepto innovación en valor del «océano azul» para entender a Nintendo incluso a día de hoy.

La innovación en valor no es más que buscar aplicar la tecnología de tal manera que acabes creando un objeto único que puedas fabricar por muy bajo coste, pero que al no tener competencia no entre en una guerra de precios o comparativa con los productos de la competencia. No obstante no siempre esto sale bien y el ejemplo fueron Wii U y 3DS, la primera fue un fracaso comercial y de la segunda su función principal no era lo que le daba el valor de compra y por tanto su función no se heredó.

Esto me lleva a otra diapositiva donde dejan caer que eventualmente tendremos una sucesora de Switch, pero eventualmente eh.

No están ni Wii U ni 3DS por el hecho que es la demostración que la estrategia de océano azul puede fallar, pero lo que más me sorprende es esa pendiente creciente que habla de Value-Added Services y lo digo por el hecho que conozco muy bien a la gente de marketing cuando habla de futuro con sus curvas y pendientes ascendentes. La misma gente que te dice que no apuestes en algo por el hecho de no existir datos son los mismos que traen los resultados de su c*l* y te lo venden como si vinieran del futuro.

¿Y qué son esos servicios de valor añadido? Pues ni idea, pero el plan de Nintendo es quemar dinero en lo siguiente:

Lo de los parques temáticos no es mala idea, pero no esa enorme cutrez que ha hecho Nintendo y que nos mostró hace unos meses, sinceramente yo me hubiese esperado un Disney World bien trabajado. Nintendo tiene dinero para ello y el ratio de retorno sería enorme para ello, pero no, se han quedado en un quiero y no puedo.

De los juegos de Nintendo se podrían sacar una enorme cantidad de temáticas y atracciones para todo el mundo y de los que disfrutará todo el mundo. Uno de los mejores parques de atracciones es Port Aventura y está en mi región. ¿Sabéis en cuanto tiempo se hizo? Solo tres años y con un capital ínfimo en comparación. Tampoco olvidemos que el dinero que ha sacado Disney con sus parques de atracciones. Por lo que Nintendo ha tenido una ejecución pésima, pero oye, le gusta a Miyamoto, quien tiene que dar el visto bueno para todo.

Sobre el tema de los juegos de móvil, por favor, que lo pregunten a los usuarios de Miitomo y de Dr. Mario World por ejemplo, hace poco han presentado el juego de Pikmin y me da la sensación de que son todos un auténtico fiasco que realmente a la gente le importan poco o bien poco, aparte de no ser una gran fuente de ingresos para los de Kyoto. Se trata de otro sumidero de dinero que no lleva a ninguna parte.

El tema de las películas por otro lado es efímero y en una era donde el cine esta de capa caída y los servicios como Netflix y similares son lo que consume la gente, personalmente tiene más sentido ir en ese sentido para que conozcan tus IP. Y es que el objetivo es atraer a las consolas de Nintendo no a través de la calidad de su producto, sino a través de las propiedades intelectuales y es aquí donde me entra un escalofrío en la espalda.

Nintendo no vende consolas por la propiedad intelectual solamente, sino por la calidad de la misma, una vez que la propiedad intelectual se vuelve el motivo de venta es cuando el cariño a todo lo demás desaparece por completo. Nintendo cree que vendiendo un peluche de Super Mario en una tienda cree que va a fidelizar a nuevos compradores cuando no es verdad.

Claro esta que el nuevo presidente de Nintendo es alguien que viene del mundo del marketing, lo que nos han ofrecido es una estrategia de mercadeo de una marca, pero no el plan para el futuro de un fabricante de consolas de videojuegos que es lo que ha sido siempre la compañía. ¿Cómo veo el futuro? Pues como el café, es decir, negro, negro, negro. ¿Qué hay de los llamados servicios añadidos? Esto ya lo comentaré en otra entrada.